Bajo: el pulso terrenal de la banda
El viaje musical de nuestro bajista comenzó durante la pandemia, cuando descubrió la maravillosa compañía que ofrece un instrumento. Sin embargo, sus raíces musicales se remontan a su infancia, marcadas profundamente por los nostálgicos casetes de rock, grunge y metal de su hermano mayor.
Lejos de buscar la etiqueta de «músico profesional», su verdadero motor es la diversión y la conexión genuina con amigos. El bajo llegó a sus manos recientemente, en este 2026, impulsado por la motivación de su amigo Inti y de toda la familia de Cumbia Galáctica.
En su enfoque musical no hay pedales ni efectos complicados; su setup es directo y honesto, conectando el bajo directamente a la consola. Para él, la fusión entre el groove terrenal de la cumbia tradicional y la electrónica psicodélica se encuentra en la simpleza. Él transforma la repetición constante de las notas en una especie de «mantra en los dedos».
Durante los conciertos, su diálogo musical se basa en la escucha profunda. Al ejecutar las líneas de bajo de la banda, presta total atención a la percusión y a la voz para sostener la canción y brindar el soporte exacto que la música necesita. Aunque los nervios siempre están presentes antes de subir al escenario, encuentra su ancla y su calma en la seguridad que le transmiten sus compañeros de banda.
Como peruano, transita un camino de reconexión, sintiendo el groove con un profundo respeto por las composiciones, viéndolas como verdaderos «cantos de paz y amor». Su bajo es, sin duda, el latido humilde y constante que mantiene a Cumbia Galáctica con los pies en la tierra mientras la música viaja por el multiverso.